21 de enero de 2016

LA REFORMA CONSTITUCIONAL

La reforma constitucional se regula en el Título X de la Constitución, artículos 166 a 169.

El artículo 166, en cuanto a la iniciativa de la reforma constitucional, remite a los artículos 87.1 y 87.2, que nos dicen que "la iniciativa legislativa corresponde al Gobierno, al Congreso y al Senado, de acuerdo con la Constitución y los Reglamentos de las Cámaras", y a continuación se indica que las Asambleas Legislativas de las Comunidades Autónomas podrán solicitar del Gobierno la adopción de un proyecto de ley o remitir a la Mesa del Congreso una proposición de ley.

No podrá iniciarse la reforma constitucional en tiempo de guerra o de vigencia de los Estados de alarma, excepción o sitio del artículo 116.

Hay dos tipos de reformas: ordinaria (artículo 167) y agravada o extraordinaria (artículo 168).

En el procedimiento ordinario, es necesario que la reforma constitucional sea aprobado por mayoría de 3/5 en cada una de la Cámaras. De no llegar a un acuerdo, se creará una Comisión paritaria compuesta por Diputados y Senadores, que presentarán un texto que será votado en el Congreso y Senado. De no alcanzar una mayoría de 3/5 en cada Cámara, pero hubiera alcanzando mayoría absoluta en el Senado, la reforma podrá aprobarse con una mayoría de 2/3 en el Congreso.

La reforma será sometida a referendum solo si lo solicita la décima parte de los miembros de cualquiera de las Cámaras dentro de los 15 días siguientes a la aprobación de la reforma por las Cortes Generales.

El procedimiento agravado procede para la reforma total de la Constitución o una parcial que afecta al Título Preliminar (artículo 1 a 9), los Derechos Fundamentales y Libertades Públicas (Sección 1ª del Capitulo II del Título I; artículos 15 a 29), o al Título II.

Es necesaria la aprobación por 2/3 en Congreso y Senado, y la disolución inmediata de las Cortes. Las nuevas Cámaras deberán aprobado el texto por mayoría de 2/3 de ambas Cámaras. Aprobada la reforma por las Cortes Generales, será sometida a referéndum para su ratificación.