7 de enero de 2017

RELACIONES ENTRE EL GOBIERNO Y LAS CORTES GENERALES

El Título V de la Constitución se dedica a las relaciones entre el Gobierno y las Cortes Generales.

Ya hemos visto que el Congreso es quien otorga su confianza al Presidente del Gobierno para que este sea investido y pueda formar Gobierno y desarrollar su programa político. En consecuencia, el Gobierno responde solidariamente de su gestión política ante el Congreso de los Diputados (art.112 CE).

Cualquiera de las Cámaras, así como sus comisiones, pueden recabar información y ayuda del Gobierno, sus Departamentos y cualquier autoridad del Estado o Comunidad Autónoma; o reclamar la presencia de los miembros del Gobierno.

Asimismo, los miembros del Gobierno tienen acceso a las sesiones de las Cámaras y Comisiones y facultad de hacerse oír en ellas.

El Gobierno y sus miembros están sometidos a las interpelaciones (que podrán dar lugar a una moción en que la Cámara manifieste su posición) y preguntas que les formulen las Cámaras.

Previa deliberación del Consejo de Ministros, el Presidente del Gobierno puede plantear ante el Congreso (que es quién le concedió la confianza necesaria para formar Gobierno) la CUESTIÓN DE CONFIANZA sobre su programa o una declaración de política general. Basta con obtener mayoría simple para considerar que la confianza es otorgada, toda vez que el Presidente de Gobierno puede ser nombrada por dicha mayoría en la segunda votación del Congreso. En caso de no obtener la confianza necesaria, el Gobierno presentará su dimisión al Rey, procediéndose a la designación de un nuevo Presidente del Gobierno en los términos establecidos en el art. 99 de la Constitución.

El Congreso puede exigir responsabilidad política al Gobierno mediante la adopción por mayoría absoluta de la MOCIÓN DE CENSURA, que debe ser propuesta por al menos una décima parte de los Diputados. Se trata de una moción constructiva, de forma que debe incluir un candidato a la Presidencia de Gobierno. Una vez presentada la propuesta, no podrá votarse hasta pasados cinco días, y durante los dos primeros pueden presentarse mociones alternativas. Si la moción de censura no es aprobada, sus signatarios no podrán presentar otra en el mismo período de sesiones. Si el Congreso aprueba la moción de censura, el Gobierno presentará su dimisión al Rey, y el candidato incluido en la moción de censura se entenderá investido de la confianza de la Cámara, siendo nombrado Presidente del Gobierno por el Rey.
Durante la tramitación de la moción de censura, el Presidente de Gobierno no podrá proponer la disolución de las Cámaras.