17 de febrero de 2017

PRINCIPALES TRATADOS DE LA UNIÓN EUROPEA

El Tratado constitutivo de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero o CECA o Tratado de París fue firmado por Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo, Francia, Italia y la República Federal de Alemania el 18 de abril de 1951, entrando en vigor el 23 de julio de 1952 con una duración de 50 años, habiendo expirado el 23 de julio de 2002. El Tratado CECA establece un mercado común para el carbón y unas instituciones comunes que son origen de las actuales. Se establece una Alta Autoridad, cuya misión es garantizar la realización de los objetivos del Tratado y actuar en interés de la Comunidad; una Asamblea formada por delegados de los Parlamentos nacionales; un Consejo de Ministros formado por delegados de los Gobiernos nacionales, cuya misión es armonizar la actuación de la Alta Autoridad y la política económica general de los Gobiernos; y un Tribunal de Justicia que interpreta y aplica el Tratado.

EL Tratado constitutivo de la Comunidad Económica Europea o CEE fue firmado en Roma el 25 de marzo de 1957, entrando en vigor el 1 de enero de 1958. El Tratado constituye una Comunidad Económica Europea que tiene como misión el desarrollo de las actividades económicas en conjunto de la Comunidad a través del establecimiento de un mercado común y la aproximación de las políticas económicas de los Estados Miembro.

El Tratado constitutivo de la Comunidad Europea de la Energía Atómica o EURATOM fue firmado en Roma el 25 de marzo de 1957, entrando en vigor el 1 de enero de 1958. El Tratado tiene como objetivo contribuir al crecimiento de las industrias nucleares europeas y garantizar la seguridad de abastecimiento, así como evitar el desvío a fines militares de materiales nucleares destinados en principio a usos civiles.

El Tratado de Fusión o Tratado de Bruselas fue firmado el 8 de abril de 1965, entrando en vigor el 1 de julio de 1967. El Tratado crea una única Comisión y un único Consejo al servicio de las tres Comunidades Europeas. Este Tratado fue derogado por el Tratado de Ámsterdam.

El Acta Única Europea fue firmado en 1986 y entró en vigor el 1 de julio de 1987. Su principal objetivo es reactivar el proceso de construcción europea y adoptar las medidas necesarias para el establecimiento del mercado único. Asimismo, introduce reformas los Tratados constitutivos de las Comunidades Europeas, consagra la existencia del Consejo Europeo y da un mayor peso al Parlamento.

El Tratado de la Unión Europea o Tratado de Maastricht fue firmado el 7 de febrero de 1992, entrando en vigor el 1 de noviembre de 1993. Este Tratado crea la Unión Europea sobre base de las Comunidades Europeas originarias y la cooperación intergubernamental en políticas comunes de asuntos exteriores y de interior, prepara la Unión Monetaria Europea e introduce el procedimiento de codecisión y la ciudadanía europea como ciudadanía común a los nacionales de los Estados Miembro.

El Tratado de Amsterdam ,firmado el 2 de octubre de 1997 entrando en vigor el 1 de mayo de 1999, y el Tratado de Niza, firmado el 26 de febrero de 2001 entrando en vigor el 1 de febrero de 2003, modifican los Tratados anteriores, reforman las instituciones de la Unión y se adaptan y preparan para las nuevas ampliaciones.

El Tratado de Lisboa fue firmado el 13 de diciembre de 2007, entrando en vigor el 1 de diciembre de 2009. Establece objetivos similares a los del Tratado por el que se establece una Constitución para Europa, que no llegó a ratificarse. Se aclaran las competencias que corresponden a la Unión Europea, a los Estados Miembros y las competencias compartidas. Se modifica el Tratado de la Unión Europea y el Tratado de la Comunidad Europea (inicialmente conocido como Tratado de la CEE) pasa a denominarse Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, que junto con el Tratado EURATOM y la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea se convierte en lo que algunos llaman la constitución material de la Unión Europea. La Unión reconoce los derechos, libertades y principios enunciados en la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, dándole el mismo valor jurídico que a los Tratados. Asimismo, se amplían las competencias del Parlamento, se da carácter permanente al Presidente del Consejo Europeo y se establece un nuevo servicio diplomático de la Unión Europea.