23 de abril de 2017

FUENTES DEL DERECHO DE LA UNIÓN EUROPEA (II)

La Decisiones es un acto obligatorio para su destinatario (uno o varios Estados miembro, empresas o personas) que debe cumplirse de forma completa, en todos sus términos. La decisión puede ser un acto legislativo (cuando se adoptan de forma conjunta por el Parlamento Europeo y el Consejo según el procedimiento legislativo ordinario; el Parlamento Europeo con participación del Consejo; o el Consejo con la participación del Parlamento Europeo siguiendo el procedimiento legislativo especial) o no legislativos (en otros casos a los señalados anteriormente).
Las decisiones sin destinatario específico, posibles desde la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, pueden adoptarse mediante procedimientos legislativos pero se consideran actos no legislativos. Estas decisiones sin destinatario específico deben publicarse en el Diario Oficial de la Unión Europea, y entrarán en vigor a los veinte días de su publicación, salvo que se señale otra cosa.

La Recomendaciones no tienen carácter vinculante y permiten a las instituciones comunitarias dar a conocer su punto de vista y sugerir una línea de actuación sin imponer una obligación legal a su destinatario.

Los Dictámenes tampoco tienen carácter vinculante y permite a las principales instituciones de la Unión Europea hacer declaraciones sin imponer obligaciones legales a sus destinatarios.

Junto con los actos unilaterales (Reglamento, Directiva, Decisión, Recomendación, Dictamen), los actos convencionales constituyen los actos del Derecho derivado de la Unión Europea.

A diferencia de lo que sucede con los actos unilaterales, los actos convencionales no derivan de un procedimiento legislativo ni de la sola voluntad de una institución, sino que son Tratados suscritos de conformidad con lo dispuesto en las normas de Derecho Internacional Público y que generan derechos y obligaciones para las partes firmantes en atención a lo acordado por ellas. Dentro de los actos convencionales podemos distinguir los acuerdos internacionales firmados por la Unión Europea, los acuerdos entre Estados Miembro y los acuerdos firmados entre las instituciones comunitarias.

En relación a los primeros, estamos ante acuerdos celebrados entre la Unión Europea, por una parte, y por un sujeto de Derecho Internacional Público por otro, como un tercer Estado ajeno a la Unión Europea o una organización internacional. Una vez firmado, y en su caso ratificado, será de obligado cumplimiento en toda la Unión. En caso de que la materia objeto del Tratado no sea competencia exclusiva de la Unión Europea, los Estados miembro también deberán firmarlo como partes contratantes, encontrándonos ante un acuerdo mixto.

Por último, en relación a las fuentes de Derecho subsidiario, como ya se ha comentado, hace referencia a elementos normativos que no forman parte de los Tratados, sino que provienen de la jurisprudencia del Tribunal de Justicia, de los Tratados internacionales y de los Principios Generales del Derecho, que permiten suplir las lagunas del Derecho originario y derivado.